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10 de Enero de 2019 – Nuevos tiempos, nuevas realidades

Pasé el final del año 2018 en la ciudad de Cali, a merced del calor extremo que azotó el final de año en Colombia (Y uno que otro mosquito, por cierto). Sin embargo, el calor no me importó, quería (Y requería) atender a la necesidad que mi cuerpo y mi mente, insistentes, pusieron frente a mi: Descansar.

Sí, mi querido lector, lo sé. Hay muchas personas que podrían decir, conociéndome, que no trabajé tanto como debería, a comparación de otras personas. Sé también que mi línea de trabajo no debería ser tan exigente, ni a nivel físico ni a nivel mental. Sin embargo, estaba agotado en mi cuerpo y en mi mente, y te diré ahora por qué:

  • Primero que nada, el año comenzó con incertidumbre, pero con una profunda satisfacción: El objetivo de mi vida, convertirme en Ingeniero de Sistemas y Computación, había sido cumplido. Sin embargo, llegó el momento de preguntarme «¿Y entonces, ahora qué sigue?».
  • Al haber terminado con las dinámicas que implicaba estudiar, mi tiempo quedó libre y mi necesidad de ubicarme laboralmente se volvió prioritaria. Eso provocó una situación difícil en casa, sin contar con las dificultades que provocó el cambio radical en el estado de salud de mi madre.
  • Mi situación sentimental, recientemente reiniciada, aunque no era preocupante, era… Digamos… Difícil de tratar: Adaptarme de nuevo a la soledad absoluta, en medio de la siempre presente incomprensión propia de mi mente divergente, fue complicada. No es lo mismo adaptarte a estar solo cuando has estado solo por años, que adaptarte a estar solo cuando tuviste una maravillosa compañía hasta hace poco tiempo (Algunos dirán que no debo apegarme a las personas, pero en ése momento no lo había interiorizado como era debido).
  • En el mes de Marzo, como si de un oráculo se tratase, uno de mis mejores amigos y mentores se puso en contacto conmigo, abriéndome las puertas de un entrenamiento de vida que, aunque pareciera que caí en un lavado cerebral clásico, me permitió encontrar un nuevo norte, un nuevo centro y una nueva forma de vivir. A lo mejor, en algún momento, escriba algo al respecto en éste sitio.
  • El día 8 de Mayo sucedió lo que estuve esperando por 34 años: Mi objetivo de vida fue afirmado, confirmado y celebrado por medio de mi ceremonia de grado, en la cual mi familia pudo acompañarme. Ésto, para mí, marca un antes y un después… Y no me disgusta en lo más mínimo. Pero, en el proceso, surgieron nuevos retos y necesidades que he tenido que asumir desde entonces.
  • Los cambios que viví se vieron reflejados en mi círculo de amigos, modificándose de forma significativa: Una de mis mejores amigas, a quien, en otro contexto, denominé «Gabriela», decidió, sean cuales sean sus motivos, alejarse definitivamente de mí, botando a la basura una amistad que, de otra forma, hubiera sido entrañable y duradera a más no poder. Además, por el cambio en los sitios en los que me ubicaba frecuentemente, dejé de ver a muchas personas, lo que ha sido triste en algunos casos.
  • La triste experiencia con ParqueSoft, sobre la cual no deseo profundizar aquí, me dejó fuertes lecciones y, tal vez, oportunidades laborales importantes en mi vida en un futuro muy cercano.
  • El comienzo de mis actividades con Julián López, gran amigo y promotor, fue… Agridulce: Aunque me encanta el entorno de trabajo sobre el cual funcionamos, y me agrada demasiado el nuevo esquema económico que me significó, la presión, como has de saber, me fue imposible de manejar (Sin contar el esfuerzo físico que implicó trabajar en las oficinas de PouUp Networking, en bicicleta y con pocos recursos en un principio). Es un defecto en mí que, me di cuenta un par de meses después, me es imperativo cambiar. Sin embargo, éste trabajo (Desarrollo ágil de sitios web) me dio una nueva perspectiva a nivel económico.
  • Gracias a éste trabajo, y a una maravillosa amistad que desarrollé con Julián, tuve el acceso tecnológico para renovar y reubicar mi blog, lo que resultó en el sitio que ahora estás viendo, mi querido lector.
  • Mis actividades con la música han sido gratamente satisfactorias: He hecho amigos, y he recolectado amenas (Y, en cierto caso, sorpresivas) experiencias que han reafirmado mi deseo de continuar en el proceso de formación con la Secretaría de Cultura de Pereira, en el programa de coros, a cargo de mi querida amiga y directora, la Maestra Mayra Alejandra Aguirre (A quien le dediqué una merecida entrada en éste blog, valga decir).
  • En cuestiones legales, todo mejoró para nuestra familia en el último segmento del año: Luego de muchas dificultades ganamos un litigio legal que, de acuerdo a las disposiciones adoptadas, arrojará resultados en el transcurso de ésta semana.
  • Gracias a mi nueva situación económica, tuve la facultad de brindar regalos de navidad a mis allegados éste año. Y, debo decir, es una experiencia profundamente gratificante que nunca había experimentado.
  • Por ésa misma capacidad monetaria, pude venir a la ciudad de Cali, después de tantas idas y venidas, y después de un desgaste físico y mental producto de todo lo anteriormente mencionado, a pasar la fiesta de fin de año con mi padre y su esposa, en medio de otra cultura y otro estilo de vida, para refrescar mi mente… Y, literalmente, a hacer pereza y a relajarme tanto como fue posible, lo cual también logré, procurando un descanso merecido para mi cuerpo.

 

Y entonces, mi querido lector, he llegado a un 2019 prometedor, lleno de posibilidades y cambios importantes. Por supuesto, algunas de ellas se han de quedar en los recónditos escondrijos de mi cerebro, pero el resto es importante para mí, y espero cumplirlas a cabalidad, para lo cual las dejo registradas en ésta entrada:

  1. Al haber cumplido el objetivo máximo de mi vida, quedé en un limbo del que, el año pasado, creí que no encontraría salida. Mi objetivo, éste año, es evolucionar en mis conocimientos para que mi ingeniería se refine y evolucione con el paso del tiempo. ¿Tal vez, una maestría?
  2. Adquirir un nuevo medio de transporte, mejor que el actual y que me permita un mejor desplazamiento para todo tipo de propósito… En el peor de los casos, mejorar mi bicicleta lo suficiente para un óptimo desempeño.
  3. Adquirir ciertas piezas para mi computadora que son necesarias actualmente. El teclado es lo primero…
  4. Finiquitar las pocas deudas que tengo.
  5. Aprender a bailar como es debido (Porque venir a Cali y no bailar por vergüenza, es lamentable).
  6. Debido a recientes acontecimientos, he descubierto que tengo la habilidad para escribir poesía erótica (Y, hasta cierto punto, profana), lo cual me agrada bastante. He de profundizar en ésos esfuerzos.
  7. Concretar y poner en marcha la iniciativa d-Soft… Que he decidido reformar como La iniciativa D-Tech. Para eso he de ponerme en contacto con un sorpresivo posible inversionista, y establecer las condiciones del posible patrocinio.
  8. Tratar, a lo mejor una última vez, de contactar a «Gabriela»… Con el simple propósito, al menos, de preguntarle por qué. Si, desde ése momento, desea continuar su camino, no trataré de detenerla, y desearé que su vida esté plagada de bendiciones.
  9. Para finalizar, y resumiendo, al haber encontrado que mi vida actual está en su pináculo, he de mantenerme ahí. Dicho de otra forma, el máximo objetivo es ¡SER FELIZ A TODA COSTA!

 

Entonces, mi querido lector, pongo en tus manos la siguiente misión:

Si has leído ésto, te encargo que me recuerdes permanentemente cumplir con éstos propósitos, y no detenerme ahí. Porque algo que aprendí el año pasado, que acaba de concluir, es que cuando has cumplido con todos tus objetivos, y te sientes perdido por ello, sólo debes ponerte un nuevo objetivo cada día, y cumplirlo… De eso se trata la vida.

… Buenas noches.

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