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29 de Mayo de 2016: Un Método de-mente

El jueves pasado comencé, muy consciente de lo que necesito en mi vida, un proceso de acondicionamiento mental. Cada cierto tiempo deberé ingresar una entrada en este, mi blog, para relatar los resultados que irán surgiendo y las dudas que tenga. Ésta es mi primera entrada.

Para comenzar, como se había planeado desde mi cita anterior con mi psicoterapeuta, el viernes me dispuse a realizar mi examen final de la materia «Comunicaciones I», con grandes expectativas. Sí, tenía (Creo) los conocimientos para lograr ganar esta prueba, y sí, estaba realmente asustado de cómo saldrían las cosas. Y había un ingrediente que agravaba la situación:

La noche anterior, gracias a mis queridos amigos y a un invitado adicional al bar de moda, que gozaba de un excepcional exagere en cuestión de invitar a sus compañeros de velada a beber y comer, me encontraba enguayabado.

Puedo jurar que sólo fui por una cerveza…

Y terminé por tomármela…

Tres botellas de tequila después.

daniel__s_facepalm_by_xaikanokurayami[1]

Así que ahí estaba yo, acostado en un sofá que no era el mío, en un techo que no era el de mi habitación, en un lugar que no era mi hogar, muy lejos de casa y a las 11 de la mañana.

Mi examen final era a las 4 de la tarde. Había que correr.

Entonces, como pude, me levanté, lavé mi rostro (Y mis dientes… Y el baño donde había vomitado algunas horas atrás… ) y tomé a mi vieja amiga… Digo, mi bicicleta, y me enfilé en la vía.

Estaba asustado. ¡Tenía que ir al otro lado de la ciudad y regresar a tiempo para mi examen, bañado, arreglado y con mi cerebro lo más restaurado posible! ¿Me era posible? ¿Me alcanzaría el tiempo para terminar mi preparación y regresar a casa? ¿Sería capaz de terminar a tiempo? ¿Me reprenderían en mi casa por mi actitud? ¿Será que no se ha ido el agua? ¿Será que no me fallará la llave? ¿Será…

Un momento. No es momento de pensar eso.

Era el momento de comenzar con mi proceso. Era la oportunidad perfecta.

Así, callé a mis voces por un momento.

Objetivo:

Llegar a casa.

Restricciones:

  • El tiempo debe ser menor al promedio.
  • Se debe evitar todo peligro potencial.
  • Se debe esquivar todo obstáculo en movimiento.
  • El «instinto» debe hacer el resto.
  • Evitar toda otra distracción posible.

Iniciar.

 

Mi promedio, pedaleando desde el bar, de donde salía ese viernes, era de 2 horas para llegar a mi casa.

Llegué en una hora y diez minutos. Lo supe porque miré mi reloj al arrancar, y luego al llegar a la puerta de mi casa. No tuve pensamiento alguno en mi camino.

Objetivo cumplido.

Lo siguiente era arreglarme, bañarme, tomar algo y preparar la lista de fórmulas y de integrales que necesitaba para realizar mi examen. El proceso se dio en tres fases y fue como el de pedalear. Como ejemplo, pongo el primero:

Objetivo: 

Bañarme y arreglarme.

Restricciones:

  • El tiempo para completar el objetivo debe ser de menos de la mitad del tiempo promedio.
  • Preservar el código «adecuado» de vestimenta.
  • El «instinto» debe hacer el resto.
  • Evitar toda posible distracción.

Iniciar.

Cuando todas las actividades requeridas fueron terminadas, comencé mi regreso a la Universidad. Aún no había comenzado la hora del examen, pero no faltaba mucho y no sería suficiente.

Dicho de otra forma, llegaría tarde… Otra vez

Sí, tendría menos tiempo del esperado para resolver, y mucho menos para corregir cualquier respuesta equivocada de mi parte.

Sí, tenía miedo. Necesitaba un 1.2 como nota para ganar la materia y era posible que no lo alcanzara por mi retardo.

Sí, no tenía claro si tenía los conocimientos suficientes para lograrlo.

Pero, a diferencia de todos mis exámenes anteriores, tenía un nuevo elemento: Una forma de trabajar diferente, algo que nunca había hecho…

… Así que, cuando menos lo pensé, llegué a la universidad. Sólo quince minutos habían pasado desde que se comenzó la evaluación, pero las condiciones no habían cambiado y no había tiempo ni para tomar aire…

 

 

 

Objetivo:

Resolver el examen final de «Comunicaciones I».

Restricciones:

  • Se debe terminar completamente el examen en el tiempo permitido para el mismo.
  • Las respuestas deben ser lo más correctas posibles:
    • Si no conoces alguna respuesta en su totalidad, debes usar la lógica.
    • Ante ecuaciones matemáticas concretas, coloca la fórmula y deja que el «instinto» haga el resto.
    • Si descubres un error en un ejercicio que has resuelto anteriormente, espera hasta el final de todos los demás, para corregirlo todo.
  • Cualquier pensamiento que pudiere sacarme del momento del examen debe ser detenido de inmediato.
  • Evitar cualquier distracción posible.

Iniciar.

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Cuando terminó el examen, luego de entregar, tuve que pedalear nuevamente. Mi ensayo habitual de los viernes, con el coro, me esperaba. Aunque llegaría tardísimo, estaría plenamente justificado. Luego, fui a trabajar donde un cliente. Y luego, a casa.

 

 

 

Al terminar, caí en cama, sin un solo Joule de energía más en mi cuerpo.

Pero… Antes de dormir, miré el techo de mi habitación por un instante, con la intención de recapitular lo que había sucedido en tal vorágine de eventos de aquella noche agitada.

Resolví el examen en el tiempo que me dieron. Me dieron un poco más de tiempo, pero logré entregarlo. Todas las preguntas estaban respondidas. Hubo un error matemático, que logré corregir luego de resolver el resto de las preguntas porque no me detuve a pensar al momento de detectarlo.

El ensayo con el coro culminó en presentación frente al resto de clases de aquel instituto. Solo sequé el sudor de mi frente el tiempo suficiente para no quedarme atrás. Aunque el aire me faltaba, no me falló la técnica ni mi canto.

Descansé en mi trabajo, al son de dos bebidas energéticas que tomé de seguido. No tengo idea de cómo fue que no me desmayé por una taquicardia o algo por el estilo. El trabajo estuvo bien hecho. Me mantuve concentrado y no desfallecí.

 

 

 

 

Misión cumplida.

No me fallaron ni los conocimientos, ni la fuerza, ni la mente… Por primera vez en años no me falló mi mente.

Y en cuanto a mi nota… Necesito un 1.2 para ganar la materia. Aún no se suben notas, pero…

 

 

… Al final, todo va a salir bien…

2 respuestas

  1. cuando me toca hacer examenes no los pienso, no los analizo, solo los hago, talvez sea exclusivo de mi persona u otras como yo, pero, si uno YA SABE la respuesta, porque ha de olvidarla? una cosa es la fecha de nacimiento de quien carajos , que hizo TAL cosa, que honestamente no me importa, en tal momento y tal lugar, pero cuando es una ecuacion, un problema logico, o de simple razonamiento, porque ha uno de suponer? mas uno se equivoca tratando de averiguar si es a, b, c, cuando la respuesta la mayoria de las veces uno la penso a la primera, me ha pasado tanta veces, que cuando descubri que era asi, al momento de hacer examenes, solo analizo la pregunta, reviso las respuestas, anoto la que mi mente me indica es la correcta y listo, un 5% sale erroneo, pero compare eso a un 50% de cuando uno «corrige» la decicion

    1. Puede ser exclusivo de unos cuantos. Lamentablemente, no soy de ellos, mi mente está muy… enredada como para llegar aún a algo así. De todas maneras, disfruto el aprender a controlarla, especialmente cuando se trata de cosas que se deben conocer de memoria. La mía tiende a fallar con facilidad…

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