Encerrado entre mi cráneo,
Mi deseo destrona a mi sensatez,
Mi garganta exhala fuego
Y mis dedos, sin control,
Se desplazan reptantes
por lo que unos y ceros
En una fría pantalla
Me dicen que es tu piel…

Ven ahora!
Puebla mis sábanas
Y dale voz a mis demonios.
Vuélveme loco,
Puta de mis letras distantes,
Lléname dentro de tí,
Saciate con mi eterna sed
De tu carne…

Tómame de un golpe,
Con fuerza y calentura,
Como licor barato en mi garganta,
Dame de tu miel amarga
Que nunca dejo de saborear
En mis profundos sueños,
Y que bombea mi sangre
Hacia cada molécula
De mi verga temblorosa…

Tómame, señora mía,
Te lo ordeno,
Te lo ruego,
Que la pureza de nuestra perversión
De envidia a todos los dioses,
Y todo ojo que vea mi deseo
Se llene de morbo y placer
Pensando si ya ha pasado
O sólo es una pequeña
Fantasía de un par de locos…

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